Tras disfrutar brevemente de las Lofoten llegó la hora de ir hacia Bodo. Para ello me fui en un ferry express que tardaba unas 4 horas en recorrer la distancia. La verdad es que aunque era rápido hacía muchísimas paradas en las múltiples localidades intermedias y por eso tardó mucho.
Lo bonito del viaje fue que al ser por la tarde, pude contemplar el atardecer de las Lofoten desde el mar, que era muy bonito. En la barra lateral del blog os he puesto un vídeo del primer tramo del viaje. Hubo un instante en el cual el barco estuvo en el aire literalmente volando debido a la combinación de velocidad y fuerza de las olas. Fue gracioso y me dió la sensación de estar en una montaña rusa por un segundo. Por ello, los gritos que se escuchan son de unas chicas que se asustaron cuando el barco dio semejante salto en el agua.
Tras una larga siesta en el barco llegué a Bodo. Ya era de noche, con lo cual poco pude ver de la ciudad. Además me perdí un poco al intentar buscar el albergue juvenil donde iba a dormir. Pero al cabo de un rato llegué y la verdad es que fue gracioso, porque el albergue parecía cualquier cosa menos un albergue por fuera. Estaba en el edificio de la estación de tren, en una esquina, totalmente camuflado. Era muy nuevo -lo cual se agradece- y en mi cuarto no había más que 4 personas, así que se estaba agusto. Estas eran las vistas desde la ventana, para que os hagais una idea:
Al día siguiente, me planifiqué un poco el día antes de salir para ver todo lo que pudiera, sabiendo que al día siguiente me iba a las 12 del mediodía (no tendría tiempo para ver casi nada esa mañana). Lo primero que hice fue visitar el museo nacional de aviación. Es un gran museo repleto de aviones a tamaño real y muy bien organizado. Tiene dos alas, una dedicada a la aviación militar y otra dedicada a la aviación comercial. Justo en medio de ambas hay una torre de control desde la cual se ve el aeropuerto (que está muy cerca de allí). Por si alguno no lo sabía ya, desde pequeño he tenido el sueño de ser piloto de aviones, pero al final decidí tomar otro camino y siempre tendré esa espinita clavada. Por eso, este museo me resultó muy interesante. Había multitud de paneles explicativos con historias acerca de guerras, armamento, los primeros aeroplanos (incluso había una maqueta del Zeppelin alemán),etc. También me congratulo ver una réplica del Guernica de Picasso en la sección de bombardeos históricos, porque aunque se trate de un suceso muy triste me transmitió la sensación de que los noruegos no sólo se preocupan de su propia historia, sino que también le dan gran importancia a los sucesos internacionales. Otra cosa que me llamó mucho la atención fue que había una bomba nuclear similar a la que los americanos lanzaron contra Hiroshima. Obviamente en este caso la bomba estaba desactivada -menos mal...-.
Dada la gran cantidad de referencias bélicas mencionadas a lo largo del recorrido, es un museo perfecto para amantes de las batallitas y los aviones. Después, en la otra parte vi como eran los primeros aviones comerciales en Noruega. Incluso hacían mención a los primeros vuelos a Svalbard, donde contaban que al principio no podían aterrizar más que en verano porque no había una pista propiamente dicha y en invierno era peligroso aterrizar por el hielo y la dudosa solidez de la capa de nieve que pudiera haber. También se podían ver algunos aviones por dentro. Por último subí a la torre de control, desde donde disfruté de una buena vista gracias al buen día que hacía.
Una vez visto el museo me fui hacia el centro de nuevo, a ver que había por allí. Mientras tanto me entretuve sacando fotos del atardecer, que fue espléndido.
Durante el paseo pude ver el estadio del Bodo, que es muy pequeño pero me sorprendí al descubrir que el equipo es más antiguo que el Alavés, se fundó en el 1916...que cosas...
Lo último que hice fue acercarme a la playa para seguir disfrutando de la puesta de sol y ver algún barco que otro pasar por allí. Allí me dí cuenta de que el aeropuerto de Bodo es el más importante del norte de noruega junto con el de Tromso. No paraban de llegar aviones...uno cada 10 minutos más o menos, lo cual me pareció una burrada.
Bodo es conocida como la capital del pigargo europeo, que es una de las aves más grandes de Europa con una envergadura alar de unos 240cm (ahí es nada...). A unos 30km al sureste se encuentra la colonia de pigargos europeos más grandes de Europa. Por todo ello había varias estatuas en la ciudad que hacían referencia a ello.
Otra de las atracciones de la zona es el remolino de agua más grande del mundo: Saltstraumen. Está situado en una zona estrecha de uno de los fiordos (creo que era Saltsfjord) y debido a los bruscos cambios de marea se generan corrientes de gran velocidad que generan (en ciertas épocas del año) grandes remolinos en el agua. Se organizan viajes en lanchas desde Bodo hasta allí y por el camino se aprovecha para ver la colonia de pigargos. Me hubiera encantado hacer algo así pero las excursiones son en verano fundamentalmente, así que me lo perdí. Por si teneis curiosidad este es el enlace a un vídeo en el cual se explica todo lo que se puede hacer en la región de Saltstraumen: http://www.youtube.com/watch?v=_DZwlbbB52c&feature=related
Bueno, esto es todo. En el próximo capítulo os contaré el tramo desde Bodo hasta Alesund.
Hasta pronto!!
Hi dudes!!
In this entry is time to talk about leaving Lofoten behind and heading to Bodo.
I went to Bodo on a express-ferry. It took me about 4 hours because the itinerary had many stops in little villages around the coast. It was quite amusing at first because there were quite strong waves in the sea and the ferry was going at high speed so we made wave-jumping for a while. You can see this in the video I uploaded in the upper part of the column in the right.
It was a long trip so I reached Bodo late in the afternoon and was very tired. I slept in a Youth Hostel which was almost new and was loacated in the same building as the train station. The next day I visited one of the best museums I've ever visited: the national aircraft museum. It was full of interesting things to visit. I spent about 3 hours visiting it, so you can guess how cool was it. I saw a lot of real size planes, bombs, war suits, etc. It had a lot of curious details about wars and history of aviation.
After that I went to the beach to enjoy the sunset. It was awesome!!
I only regret one thing about what I did in Bodo: not going to visit Saltstraumen. Saltstraumen is the biggest maelstrom/whirlpool in the world. It's located 30km south east from Bodo. There are a lot of excursion to go there, mainly in summer and you can also see the white-tailed eagle (Haliaeetus albicilla). In fact, in Saltstraumen you can find the largest colony of white-tailed eagles in Europe. I hope to see them when I come back to Norway in the future (like the northernlights). If you wanna see a bit of the tourist activities in the region of Saltstraumen I recomend this video: http://www.youtube.com/watch?v=_DZwlbbB52c&feature=related
Well. This is pretty much it. I hope you found it interesting.
See you!