Tuesday, 27 September 2011

Últimos días de trabajo (parte 2)

Continúa el relato de mis peripecias por Svalbard. Como os comenté hace un par de días aún me quedan varias cosas por contar de lo sucedido estos últimos 15 días.

Hoy os contaré la excursión que hicimos hace dos fines de semana y que casualmente volveremos a repetir este fin de semana, si el tiempo acompaña. Fuimos a pasar la noche a una cabaña situada en un valle paralelo al que me encuentro ahora (Bjorndalen), el cual está situado a unos 10 km. Me junté con gente que no conocía mucho pero después de la experiencia me alegro de haber ido con ellos porque son muy buena gente y me lo pasé mucho mejor de lo esperado.

Salimos el sábado a media mañana y fuimos ascendiendo por el cauce de un arroyo hasta la parte alta de las montañas que rodean el valle de Longyear. Una vez allí recorrimos toda la meseta, la cual estaba blanca a causa de que en los días anteriores había estado nevando bastante. En Longyearbyen no ha nevado aún pero en las montañas, que son unos 200 m más altas, sí que lo hizo. Tuvimos mucha suerte porque esa semana fue horrorosa meteorológicamente hablando pero el finde fue maravilloso. Bueno, la cuestión es que en la gran meseta vimos escenas de una gran belleza, como las que os muestro a continuación. Debo añadir que tuve un incidente al bajar desde la mesta hasta Bjordalen. Resulta que escogimos un camino más largo porque teníamos mucho tiempo hasta el anochecer pero escogimos fatal porque era un descenso muy duro por las típicas montañas de laderas llenas de rocas fragmentadas. Es muy complicado andar por ese tipo de terrenos porque son muy empinados y encima no te puedes fiar prácticamente de ninguna roca porque casi todas están sueltas. La cuestión es que una vez descendida la primera parte, llegamos a un minivalle donde había hielo en medio. Debido a que no nos fiabamos mucho del hielo (parecía resbaladizo) optamos por bordearlo caminando entre rocas. Yo a pesar de caminar con mucho cuidado, pisé una roca suelta justo en el borde del hielo con tan mala suerte que caí de costado y me deslizé por el hielo unos 4 metros. Tuve suerte de que pude frenarme con los pies porque aunque no habia mucha inclinación, si llego a coger velocidad a ver como paro luego sin estrellarme con las rocas...Por tanto, el incidente fue gracioso porque fue como deslizarse por un tobogán de hielo. No me pasó absolutamente nada (ni un rasguño) así que se quedó en una mera anécdota. Lástima que nadie lo grabara porque hubiera sido digno de ver...jeje!




Llegamos un poco cansados pero justo a tiempo para ver el anochecer, que fue hermoso a pesar del frío que hacía estuvimos durante una hora fuera y luego entramos en la cabaña. Eché un vistazo general a la cabaña por dentro y he de admitir que me sorprendió muchísimo. Era muy bonita, toda hecha de madera y bastante bien cuidada, además había todo tipo de artilugios de cocina y hasta una chimenea pequeña. Luego se hizo de noche, aunque no del todo hasta bien entrada la madrugada. Digo esto porque a diferencia de Longyearbyen, donde se hace totalmente de noche, en Bjorndalen aún después del anochecer se sigue viendo un poco la luz del sol tras las montañas. Esto se debe a que es un valle un poco más amplio y las montañas del otro extremo de la costa están muy lejos, con lo cual hay menos obstáculos que se interponen en el camino de la luz.





Por lo noche estuvimos haciendo un poco el tonto con una guitarra, unos tragos y nuestra imaginación. Esto dió lugar a 4 poemas cada cual más filosófico y profundo, excepto el último que la verdad es que no tenía ni pies ni cabeza. Los escribimos entre tres personas y cada uno iba dedicado a un aspecto distinto: la luz, la oscuridad, la soledad,...Básicamente inspirados en lo que nos sugería el lugar en el que nos encontrábamos. Luego incluso intentamos cantarlos a ritmo de blues, lo cual no quedó mal del todo. Además yo era el que escribía siempre la primera frase en cada uno de los poemas, porque al parecer era el que más se inspiraba. Con lo cual otra faceta mía que descubro: escribir poemas en inglés...jajaja!! Un detalle: no estuvimos solos en la cabaña, había 5 chavales suecos pasando la noche allí también, lo cual hizo aún más amena la velada.

                       


 Al día siguiente hicimos un desayuno suculento y variado. Además probé el "porridge" que según el traductor de google significa gachas de avena. La verdad es que básicamente era una papilla densa de cereales, pero lo acompañamos con azucar y canela y he de admitir que estaba rico. Lo interesante del desayuno fué que hicimos fuego fuera de la cabaña para aprovechar el buen tiempo que hacía.


Por último, tras reposar el desayuno recogimos las cosas y nos fuimos de vuelta para Longyearbyen porque al día siguiente era lunes y tocaba currar. Tanto a la ida como a la vuelta pasamos muy cerca de lo que yo llamo "los huevos de la NASA". He aquí una fotografía bastante cercana al observatorio que explica por sí sola el apodo.

Bueno, esto es todo por hoy. Espero que os haya gustado el relato. Mañana o pasado escribiré más historias y os puedo asegurar que son bastante interesantes, alguna incluso surrealista.

Sunday, 25 September 2011

Últimos días de trabajo (parte 1)

Muy buenas!!

Lo se, he tardado un siglo en escribir una nueva entrada del blog y pido perdón por el retraso. La verdad que han pasado cientos de cosas estos días. Creo que si mis cálculos son acertados me dará para escribir unas 4 entradas incluyendo esta, así que preparaos para dejaros los ojos delante de la pantalla durante la próxima semana.

Bueno, comenzaré diciendo que voy a seguir el orden cronológico de los acontecimientos, para que todo se entienda mejor. Aunque a día de hoy ya he terminado el trabajo (bueno, eso creía yo hasta esta mañana...) empezaré a contar las cosas que ocurrieron hace un par de semanas, cuando aún estaba en plena faena.

Para empezar os diré que en cuanto al fenómeno de luz/oscuridad esto va a toda pastilla. Hemos pasado de tener luz las 24h a tener más horas de oscuridad que en España en unos pocos días. Esto me hace pensar que cuando me vaya probablemente será casi todo el tiempo de noche, lo cual mola porque habré visto los dos polos opuestos: el sol de medianoche y la oscuridad total.

Os contaré algunas curiosidades. He probado por primera vez la carne de ballena. Para seros sinceros diré que no me ha gustado mucho, aunque unos días después de probarla unos amigos me sugirieron cocinarla de otra forma para que tenga más sabor. Tanto el sabor como la textura recuerdan mucho más a la carne que al pescado, la verdad. Os he puesto fotos de como es cruda (muy sangrienta y desagradable para la vista) y como quedó tras pasar por el horno.



Hablando de fotos, os puedo decir que a día de hoy tengo una colección de nada más y nada menos que 1200 archivos entre fotos y vídeos, ahí es nada...Y eso teniendo en cuenta que no suelo llevar sacar la cámara mucho a la calle.

Otra cosa MUY interesante es que ha ocurrido una cosa maravillosa: he encontrado más músicos con los que congeniar para tocar en los ratos libres en la uni. Aparte de que muchos de mis amigos tocan la guitarra, he encontrado a un pianista que es la bomba (es muy bueno tocando música clásica y se sabe Rhapsody in Blue de memoria) y una violinista. De momento os contaré que no nos hemos juntado muchas veces a tocar pero cuando lo hemos hecho ha molado mucho. Os contaré algo más en alguna de las próximas entradas, no voy a desvelar todos los secretos ahora...Si os diré una pequeña curiosidad, el piano de la uni es igual que el que tengo en la pared del salón de mi casa (misma marca, mismo modelo) solo que está bastante desafinado.



Un poco relacionado con lo que acabo de mencionar, os voy a hablar un poco de la universidad. Es un edificio bastante más grande de lo que cabría esperar para ser una universidad muy reciente y sin un gran número de estudiantes. Lo primero que llama la atención es algo de lo que aún creo que no os he hablado: hay un hall donde se dejan las zapatillas antes de entrar al edificio. Esto es debido a que se respetar la costumbre de estar descalzo dentro de algunos edificios, lo cual ocurre también en la residencia. Es totalmente lógico teniendo en cuenta que el suelo es todo de madera y debido a que cuando vienes del campo llegas lleno de barro, nieve, agua o cualquier otra cosa. Aparte de esto, es un edificio con una estructura un poco rara porque no es rectangular como lo suelen ser las universidades. Son una serie de pasillos que forman un edificio con una forma muy particular (ver fotos). La verdad que es muy bonito y se nota que es muy nuevo. Otra cuestión interesante es que nunca se cierra (que yo sepa). Me explico, todos los días entre semana está abierto al público y a partir de las 4 de la tarde sólo se puede entrar si tienes un carnet magnético de la uni (estudiantes, profesores y resto de personal autorizado). Por tanto se puede entrar en cualquier momento. Algunos dirán, menudo gasto energético supondrá eso...y yo os digo que es cierto pero al menos en el sistema de iluminación se lo han currado y funciona por sensores, por tanto si nadie se mueve por el interior del edificion por defecto las luces están apagadas. Quería haber incrustado aquí un video para que veais las hermosas vistas desde la uni, pero no lo he conseguido. PERO, lo he puesto en la parte superior derecha, sobre la lista de reproducción musical. Aprovecho para decir que seguramente usaré ese espacio para ir poniendo vídeos de vez en cuando. Aquí van algunas fotos de la uni:



 
 



Bueno, creo que lo dejo por ahora. Como os he dicho seguiré escribiendo muchas mas cosas, en cuanto tenga tiempo para ello.