Saturday, 10 September 2011

Encuentros casuales y curiosidades variadas

La vida sigue en Longyearbyen. Los días van pasando lentamente pero haciendo cuentas me doy cuenta de que llevo aquí un mes y una semana, que se dice pronto. Esta semana no ha sido muy interesante que digamos pero os contaré algunas cosillas curiosas. 



El otro día, cuando iba andando hacia la universidad vi un grupo de unos 8 lagópodos alpinos junto a la carretera. La verdad es que son bastante bonitos PERO no llevaba mi cámara así que no pude sacarles fotos (al igual que me ha ocurrido más veces). Parece ser que cuando no llevo la cámara es cuando más cosas interesantes me encuentro. También vimos un zorro ártico merodear cerca de la carretera y aunque aún queda un tiempo para el invierno me fijé en que ya había empezado a cambiar el color del pelaje: parte del lomo era blanquecino, así como algunas de sus patas. Estos encuentros casuales no hacen sino confirmar que me encuentro inmerso en plena naturaleza, una naturaleza muy distinta a la del resto del mundo debido a la escasa vegetación presente pero que no deja de ser un entorno natural como cualquier otro. Lo bueno es que es como si viviese en un bosque, ya que al salir por la puerta siempre te puedes encontrar alguna sorpresa. Sin ir màs lejos, alguno que yo sé se llevó un buen susto el año pasado en primavera, ya que un día apareción un oso polar adulto merodeando por los barracones/edificios de la residencia. Incluso sin darse cuenta algunos estuvieron caminando a menos de 100m del oso, ya que estaba medio escondido entre la nieve y uno de los edificios.



Como os he contado anteriormente, la noche está llegando a Svalbard. A día de hoy ya casi puedo afirmar que anochece, aunque es un momento bastante breve (dura unas 3 horas). De hecho, ayer al regresar del Friday's Gathering (una fiesta de estudiantes que se celebra todas las semanas) mirando al horizonte en dirección a unas montañas lejanas vimos el sol, así que aún sigue por ahí, se resiste a abandonarnos. Esto me recuerda que no os he dicho nada hasta ahora sobre los posibles problemas a la hora de dormir con el sol de medianoche. Y si no lo he contado es porque sencillamente no tuve ningún problema ya que hay cortinas en todas las habitaciones que impiden la entrada de luz. De hecho dormir es un placer porque las camas son extremadamente cómodas. Son de 1'90 lo cual es de agradecer sobretodo para personas con exceso de altura como es mi caso. Además los edredones dan mucho calor, de hecho he decidido no usar pijama porque algún día me levantaba casi sudando del calor que daba.


Otro suceso curioso ha sido que hoy he sido entrevistado por la televisión alemana. Mientras estaba trabajando en Bruktikken (la tienda de segunda mano de la que ya os he hablado), se me han acercado unos alemanes y me han preguntado si me importaba que grabasen un pequeño vídeo dentro de la tienda y si podían hacerme algunas preguntas. La cuestión es que son unos periodistas de la tele alemana (ni idea de que canal eran) que están haciendo una especie de documental/reportaje sobre la vida en Longyearbyen para algunos estudiantes alemanes de Hamburgo. Con lo cual llevan ya unos días merodeando por la universidad, el supermercado e incluso la residencia para grabar pequeños fragmentos de la vida cotidiana de los estudiantes en este remoto lugar. Y como yo estaba trabajando en la tienda en ese momento pues me tocó hacer una pequeña escena en la cual hablaba con los estudiantes y les preguntaba si necesitaban ayuda. Después el periodista me ha hecho unas preguntas sobre como funciona y como surgió la idea de hacer el proyecto de Bruktikken y yo he contestado amablemente en inglés, no sin pasar bastante vergüenza...Así que en este viaje estoy desarrollando muchas facetas desconocidas en mí hasta ahora: me hacen entrevistas en la tele, participo en la organización de eventos deportivos, trabajo en una tienda de segunda mano,...¿Qué será lo siguiente? Nunca se sabe...

Por último comentar brevemente que mi trabajo sigue aún en pie aunque está dando ya sus últimos coletazos. Se supone que termino el 27 de Septiembre y dado que estamos en lo que podría considerarse el otoño ártico, pues las plantas ya han dejado de crecer. Esto hace que uno de los cuatro experimentos que estamos llevando a cabo haya terminado: el de medición del desarrollo/crecimiento vegetal. Era lo que yo estaba haciendo los últimos días básicamente porque se me daba bien, así que ahora que estaba empezando a cogerle cariño va y se termina, es una pena. Aún seguiremos contando las escasas flores que quedan y viendo si comienza la dispersión de las semillas. Tras muchas semanas fuera de Svalbard, la semana que viene Philipp ("my boss", como suelo llamarle yo) vuelve a hacernos compañía en el campo, lo cual es una buena noticia. Además me ha comunicado que tenemos que modificar un poco el planing de estos días porque quiere hacer algunas mediciones de biomasa y eso requiere trabajo de laboratorio. Eso es una buena noticia también porque significa que a partir de ahora podré ayudar un poco en el laboratorio, cosa que como muchos de vosotros sabréis, también me gusta bastante (aunque no tanto como estar en el campo, por supuesto). 

Por lo tanto se presenta una semana interesante cuando menos, así que, espero que pase el fin de semana cuanto antes para ver que ocurre...A falta de fotos interesantes os adjunto algunas fotografías "artísticas" que han surgido fruto de mi aburrimiento algunos de estos días.

Un gélido saludo desde el paralelo 78º!!







Tuesday, 6 September 2011

Quadrathlon y encuentros faunísticos

Muy buenas una vez más!Hacía ya un tiempo que no escribía nada y ya iba siendo hora, porque entre otras cosas muchos de vosotros me estabais pidiendo a gritos que contase más cosas sobre el lugar en el que me encuentro. 

La verdad es que mi estancia aquí, para bien o para mal se está convirtiendo en una rutina. Hay pequeñas variaciones pero no muchas. De lunes a viernes trabajo ya sea en la uni o en el campo, los viernes por la noche hacemos una pequeña fiesta en la uni y los findes toca descansar. De vez en cuando trabajo en la tienda de segunda mano pero no siempre. Pero siempre surgen pequeñas novedades. Lo único que está variando es que poco a poco está llegando la oscuridad a la noche de Longyearbyen pero aún pasarán unos días hasta que se haga totalmente de noche. A parte de esto, esta semana ha acontecido un suceso que aunque no sea muy espectacular es digno de mención.

El fin de semana pasado, el sábado concretamente, se celebró la edición del 2011 del Quadrathlon de Longyearbyen. Es una prueba deportiva de exigencia física media en la cual se llevan a cabo varios deportes: correr, travesía en kayak, ciclismo y tiro con rifle. Todos ellos se hacen de manera casi consecutiva formando un recorrido por gran parte de la capital de Svalbard. Primero los participantes debían correr durante unos 7 km por las calles de la ciudad, después tocaba descansar 15 minutos para después coger el kayak y recorrer 4 km. Después de esto regresaban al club náutico y tras otro descanso de 15 minutos tenían que subir hasta el campo de tiro. Una vez allí tenían que disparar 5 tiros y si alguno de los tiros no entraba dentro de un círculo marcado en la diana había penalización, que consistía en dar una pequeña vuelta extra junto a la zona de tiro. Por último tenían que volver en bici al club náutico, dónde estaba la meta final. Los más ágiles tardaron algo así como hora y media en hacerlo, lo cual está muy bien. Ganó un atleta local en categoría de hombres y una policía (mujer del campeón masculino) en categoría femenina. 



Yo inicialmente me planteé seriamente participar pero no me veo muy en forma y además no tenía bici, lo cual era un requisito indispensable. Estuve ayudando en la organización, dando los tiempos de salida y llegada de los participantes en cada una de las pruebas. La verdad es que casi hubiese sido mejor participar porque estando quietos como estábamos y con el fresco que hacía bien podíamos habernos agarrado un catarro de aúpa, aunque no fue así.




De todos modos estuvo entretenido y se pasó muy rápido. Además por fin conseguí una cosa que llevaba tiempo queriendo hacer: hablar castellano. Sí, aunque algunos de mis amigos saben algo de castellano aún no me había encontrado con nadie de habla hispana por aquí. Bueno, en realidad hace unas semanas vinieron unas chicas Peruanas a la tienda de segunda mano pero tampoco hablé demasiado con ellas. En este caso se dió la circustancia de que uno de los participantes y algunas personas que acudieron a ver el evento hablaban castellano. El chico que competía era de Segovia y los demás eran latinoamericanos, creo que de Perú también aunque no lo pregunté. Así que allí estaba yo, rodeado por una pequeña colonia hispana!!!jeje. Como no podía ser de otra forma le tema incial de conversación derivó en el partido España-Chile, al cual acabó de forma un poco inadecuada por la tangana final. Y con el segoviano hablamos de lo mal que está el país y de que el futuro ahora mismo está fuera de España. Así de triste pero así de cierto...




Bueno y por lo demás poca cosa. Como suceso novedoso puedo contar que me encontré con un lagópodo alpino. Estaba caminando tranquilamente por la carretera cuando le sorprendí, pero desafortunadamente no llevaba mi cámara en ese momento así que no puedo aportar pruebas de ello. Además de eso y como algunos de vosotros habréis intuído tras ver mi estado (el anterior al que tengo actualmente) de Facebook, estos últimos días me he dado cuenta de que los charranes árticos son unos pájaros muy bonitos pero un poco cabroncetes. Al igual que otros animales, si te acercas mucho a una zona de cría o les molestas mucho te intentan atacar para defenderse. Son muy astutos y tras contemplar el comportamiento durante estos días, deduzco claramente que se coordinan en grupos y se avisan continuamente los unos a los otros de si viene algún intruso. En caso afirmativo dos de ellos (o a veces uno solo) se acerca al intruso y comienza a hacer vuelos en picado directos hacia su cabeza. Obviamente la intención inicial es disuadir y no te tocan, pero si no te agachas o les asustas con un palo o algo pueden darte en la cabeza y hacer pupa. A mí no me han dado aún pero se pusieron muy pesados el otro día y me tuve que agachar un par de veces. Se supone que hay que alzar el brazo sobre tu cabeza para que no se acerquen tanto pero no me da buena espina, porque se acercan a unos 40 cm de tu cabeza y si pones la mano igual te la picotean, y a la velocidad que vuelan igual duele un poco.





Esto es todo por hoy amigos. Nos vemos en unos días!